6:45 a. m., ayer. Apenas amanecía y, como siempre, lo primerísimo que hice fue leer mi Biblia. Me gusta iniciar el día así. Siempre. En el día tocaba analizar la séptima bienaventuranza que expresó Jesús en el Sermón de la Montaña: Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.—Mateo 5:9 … Sigue leyendo Alivia
