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Cuidado con la inercia.
¡Cuidado! No vayas a caer en la “inercia” de perseguir corriendo y corriendo un objetivo cuando, quizá, ya llevas tiempo de haberlo logrado. La permanente competencia y obsesión por mejorar puede menguar tu paz. Está alerta de lo que realmente quieres, tenlo claro, para que puedas distinguir cuándo parar, y hacerlo con armonía, con alegría.…
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Diecisiete maneras de comer un mango.
¡Qué maravillosa manera de iniciar mi lectura de mi 2022! Leyendo, releyendo, un maravilloso librito, un “diario”, que calculo haber leído hace 20 años, el exquisito Diecisiete maneras de comer un mango. Y para colmo, leerlo luego de volver a ver la película “Soul”. ¡Qué divinos mensajes y señales tan claras recibí hoy! Hay paz…
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Cambio de poder.
Sucribo, a plenitud. Y te comparto para tu regocijo, si llegó tu momento. «Pero llega un momento para la mayoría de nosotros en que el poder elemental deja de satisfacernos, de hacernos sentir completos. Entonces empezamos a redefinir nuestro concepto de poder y lo situamos a un nivel más sutil. El poder se convierte en…
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Elige el amor
Si andas pensando en mejorar, lo que lógicamente implica un cambio sustentado en un deseo, detente a pensar un rato y revisa qué es lo que origina tu deseo: miedo y odio a seguir siendo como eras o amor e inspiración por querer ser mejor. La energía que elijas que te mueva marcará toda la…
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¿Holgazán?
Por no decir… «¿huevón?». Aquí el ArizaTip referente en un momento de cavilación: Muchas veces no hay razón para pensar dos veces las cosas… a menos que te guste «no hacer» y así mejor seguir pensándole. Para muchos, el «déjame pensarlo» se puede traducir en: «Me da hueva, soy un gran holgazán, se puede atestiguar…
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Fluir
Apenas hoy en la mañana cuando estaba meditando, exactamente en la meditación de hoy el tema trató acerca del «fluir». Tema que propio de todo un libro o conferencia, pero brevemente es como ese estado, casi trance, en que uno entra al campo sin fricción alguna. Y qué impresión me acabo de llevar cuando ahora…
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Obedece ¡ya!
Cuando sientas que debes hablarle alguien, ¡obedece a tu intución lo más pronto que puedas! Llámale a esa persona. Recuerda que vivimos danzando con la incertidumbre y ésta implica la posibilidad de jamás volver a ver a ese alguien. Tu intuición suele ser sabia.
