Estoy cumpliendo tres meses de no entrar a ninguna red social a ver noticias que ya se cuelan hasta ahí.
Entré a verlas hace un momento, menos de cinco minutos.
He comprobado mi sospecha:
Todo sigue igual.
Nada ha cambiado.
Ya mero agarran al culpable. Ya se sabe quién. Van trae él. Ya mero. Pero todavía no. Hay indignaciön. El otro sabe. El gobierno roba y manipula la información. Los expertos críticos saben más que nadie y tienen pruebas que nunca presentan en las instancias adecuadas, pero creen que solo con sus investigaciones especiales ya son la pruebas suficientes. No afectan salvo las emociones del espectador. No logran más que entretener con dolor. La nota de indignación mantiene la atención. La nota desatendida vende. El gobierno se equivoca garrafalmente. Eso le da trabajo a los expertos periodistas que opinan y ellos si sabían cómo hacerlo mejor. Sucede otro evento. Se deja el tema anterior. Y así nos seguimos. Un gol. Están vendidos. Cuidado con la IA, va con todo. Cuidado.
Una novela de drama sin desenlace.
Recuerdo que noticias exactamente así se publicaban en periódicos en los 80.
Y en los 90.
En 2010.
Si entro a verlas en un año, 2027, julio, seguirá la misma historia. Diferentes personajes. Mismo libreto.
No te pierdes de ninguna novedad.
Si todo siempre sigue igual, tú puedes optar por no seguir igual en tu papel de observador de lo mismo.
A lo tuyo. Crea tu mundo. Diferente de verdad. Es mejor. Si pasas desapercibido…
Mucho mejor.

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